9 Mitos sobre la Terapia Online que voy a echar por tierra

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9 Mitos sobre la Terapia Online que voy a echar por tierra

¿Qué mitos conoces sobre la terapia online? ¿Que no es igual de efectiva que la terapia presencial? ¿Que la relación terapeuta – cliente no es tan sana en la terapia online? En este post voy a echar por tierra los mitos que hay sobre la terapia online. Vamos allá.

Y, hablando de mitos, no te pierdas mi post sobre los mitos de la terapia, pero la terapia en general, que también los hay. En ese artículo hablo del mito por excelencia que existe sobre la terapia (y otros varios, que también desmitifico): el que va a terapia es porque le falta una tuerca o tiene una enfermedad mental, pobre. ¡Error! Nada más lejos de la realidad.

Pero aquí vamos a hablar de los mitos que existen sobre la terapia online, específicamente.

Pero primero, quiero hacerte una pregunta: ¿tú crees que la salud mental y emocional importan?

En efecto, son igual de importantes que la salud física. Pero, si bien acudimos al experto en nuestra salud física (médico, especialista, fisioterapeuta) con normalidad, cuando se trata de buscar ayuda de expertos en nuestro bienestar mental y emocional, lo más habitual es desechar la idea, directamente. Ignorar nuestras necesidades de ir a un terapeuta es algo que deriva de los mitos que existen alrededor de la terapia, tanto online como presencial.

En este post vamos a desmitificar las leyendas en torno a la terapia online concretamente. No podemos dejar que todos esos mitos nos impidan buscar ayuda de profesionales que nos ayudarán a sentirnos mejor mental y emocionalmente.

Es hora de conocer los hechos y desacreditar los mitos.

Los 9 Mitos Principales sobre la Terapia Online

Desde hace más de una década, y gracias a la tecnología, empezaron a surgir servicios de terapia en línea igual que muchos otros como servicios financieros online, coaching online, psicólogos con consultas online, etc. Es decir, todo servicio que no requiere la presencia del cliente o del objeto del servicio (un coche, por ejemplo), se podía realizar en línea. Solamente requería una plataforma de comunicación entre quien ofrecía el servicio y el cliente.

Pero es que hace un par de años llegó la pandemia del coronavirus y el confinamiento, que nos impedía asistir presencialmente a, por ejemplo, nuestras sesiones habituales de terapia. Y eso fue el detonante final del desarrollo y establecimiento completo de los servicios en línea de todo tipo. En unos casos, porque los clientes que ya acudían a unos servicios, querían continuidad. En otros casos, porque el confinamiento fue tan duro que mucha gente empezaba a sentir sus consecuencias y tomó la decisión correcta: acudir a terapia. Pero tenía que ser terapia online.

Pese a todo lo anterior, e incluso hoy por hoy, siguen existiendo muchos mitos en torno a la terapia online. A continuación voy a enumerar y desmitificar unos cuantos:

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Mito 1: La terapia en línea no es tan efectiva como la presencial

FALSO. El mayor mito que gira en torno a la terapia online es que no es igual de eficaz que las sesiones cara a cara. Bueno, pues eso no es cierto.

HECHO. Hay docenas de estudios que han demostrado que la terapia en línea es tan efectiva como las sesiones en persona, y en ese post tienes mucha más información al respecto.

Por supuesto que la terapia presencial no tiene nada que envidiar a la presencial en cuanto a resultados y efectividad se refiere. De hecho, yo diría que la terapia en línea tiene muchos más beneficios que la asesoría en consulta, lo que aumenta su efectividad. ¿A qué beneficios y ventajas me refiero? Para empezar, el ahorro de tiempo y recursos, la comodidad de no tener que desplazarte y una variedad mucho más amplia de opciones entre las que elegir. No hay barreras geográficas.

Mito 2. La relación terapeuta – cliente en la Terapia Online no es igual

FALSO. No es cierto que, por ser sesiones online, la relación terapeuta – cliente se vea resentida. No hay base alguna para hacer esta afirmación.

Ya se trate de terapia online o presencial, es clave encontrar el terapeuta adecuado para ti. Y créeme, las plataformas online y profesionales que ofrecen su servicio en esta modalidad no te decepcionarán en este punto.

HECHO. Está probado que se puede establecer una buena relación con los terapeutas online con tanta facilidad y eficacia como presencialmente. La vía por la que ejercen (telemática o presencialmente) no influye ni cambia sus conocimientos y experiencia.

Tal vez alguien que esté ya acostumbrado a acudir a terapia de forma presencial, se pueda sentir un poco raro al principio, pero después de un par de sesiones de terapia online, se encontrará de nuevo cómodo.

Lo que es crucial es encontrar el terapeuta online que se adapte a tus necesidades (en ese post te explico unos sencillos pasos para hacerlo). Por lo demás, el propio terapeuta intentará siempre que tu sesión de terapia online sea lo más eficaz posible.

Mito 3: No puede ser igual de intensa que la Presencial

FALSO. Si piensas que la terapia online, por el hecho de ser a través de un medio telemático, no va a ser igual de intensa o que no podrás conectar igual de bien con tus pensamientos y emociones, piensa de nuevo.

HECHO. Para mucha gente resulta todo lo contrario. Al estar en la comodidad y tranquilidad de un entorno conocido e íntimo, como puede ser su propio hogar, son capaces de abrirse y expresarse mucho mejor que si estuviesen en una consulta.

Mito 4: Problemas importantes no se pueden tratar en línea

FALSO. Existe la creencia de que la terapia online es más como para cuestiones leves, que no sirve para tratar malestares o patologías graves. Es falso.

En terapia online se pueden tratar problemas graves, complejos e importantes igual que en la terapia presencial. De hecho, está demostrado que en la terapia online entrar, enfocarse y profundizar en las cuestiones realmente importantes sucede de forma más natural y también rápida.

Es cierto que un terapeuta online puede necesitar un conjunto de habilidades adicionales, como ser capaz de hacer un mayor esfuerzo al prestar atención al lenguaje corporal del cliente, por ejemplo. Pero también es verdad que los terapeutas online son muy eficientes a la hora de lograr que los clientes se abran, expresen y compartan de igual forma que en las sesiones presenciales. Al fin y al cabo, esas personas se abrirán si se encuentran en un ambiente cómodo y de confianza, sea en una consulta o la intimidad de su propio hogar.

Mito 5: Es más fácil distraerse en una sesión de Terapia Online 

FALSO. Las distracciones se pueden evitar.

HECHO. Si se ponen los medios necesarios para evitar distracciones cuando se va a terapia presencial, ¿por qué no íbamos a hacer lo mismo en nuestras sesiones de terapia online? Si así fuese, es que no le estamos dando NOSOTROS, la importancia que merecen. No echemos la culpa al medio por el que estamos realizando la terapia. Si apagamos el móvil al entrar en consulta, apaguémoslo al conectarnos con nuestro terapeuta online. Concertemos la cita en momentos y lugares tranquilos en que es menos probable que seamos interrumpidos.

Mito 6: Los Terapeutas Online tienen menos experiencia o credenciales

FALSO. ¿Por qué iba a ser así? Que no entres en contacto presencial con tu terapeuta no quiere decir que sea menos terapeuta.

HECHO. Además, lo más seguro es que tu terapeuta online también realice sesiones presenciales, en su localidad. No hay por qué dudar de la experiencia o credenciales de alguien por el mero hecho de trabajar online. De todos modos, generalmente, tienen en su sitio web una página acerca de ellos y su trayectoria como profesionales de la terapia que practican. Consúltala y exponle tus dudas si necesitas alguna aclaración.

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Mito 7: La Terapia en línea no es segura ni confidencial

FALSO. Hay quienes temen que su confidencialidad y seguridad pueden verse comprometidas al no estar presencialmente en terapia. Pero, ¿por qué habría de ser así?

HECHO. Bueno, no podemos negar que el hecho de vivir en línea tiene sus riesgos, y que los fraudes son parte de nuestra actividad diaria, al estar conectados. Sin embargo, esto no justifica que haya desconfianza en cuanto a la terapia online. Puedes solicitar a tu terapeuta que firméis ambos un acuerdo de confidencialidad, si así te quedas más tranquilo/a. Dudo que algún terapeuta se niegue a hacerlo.

Por otro lado, las sesiones de terapia online, igual que las presenciales, son realizadas por terapeutas cualificados y con licencia, es decir, profesionales. Por ello, no me cabe duda de que tratarán tu información personal con las medidas de privacidad y confidencialidad establecidas por su código deontológico y por la ley (LOPD – RGPD).

En cuanto a la seguridad del medio por el que te comunicas con tu terapeuta.

A grandes rasgos, hay dos opciones, los portales y los servicios individuales. Veámoslos.

Portales de psicología: son plataformas de gran dimensión que cuentan con multitud de psicólogos y terapeutas como miembros. De una lista interminable, eliges un terapeuta, psicólogo, coach, etc., y toda la relación será a través de ese portal. Suelen tener su propia tecnología de comunicación terapeuta – cliente, muy bien desarrollada, en la que tú tendrás tu propio usuario y tendrás que entrar con tus claves etc. Si bien estos portales de psicología toman las precauciones y medidas de seguridad necesarias desde su extremo, tú también debes tener cuidado, por ejemplo, iniciando sesión siempre desde espacios privados y no públicos.

Servicios individuales: no ofrecen sus servicios, como los anteriores, a través de plataformas creadas para tal uso. Se trata de psicólogos, terapeutas, etc., que ofrecen sus servicios como pequeña empresa o como profesionales independientes. Suelen tener su propia web y tú contactas con ellos a través de un sencillo formulario de contacto, o a través del teléfono. Es una relación más personal y menos tecnologificada, si me permites la expresión. Para realizar las sesiones, el terapeuta online te pedirá que os comuniquéis, seguramente, a través de Skype o alguna herramienta de videoconferencia similar. Estas herramientas son siempre gratuitas y seguras.

Lo cual me lleva al mito número 8.

Mito 8: Comunicarte online es muy complicado

FALSO. He oído muchas veces que para poder comunicarte y hacer una sesión de terapia online a través de un PC o una Tablet, es lo más complicado del mundo. De verdad que no sé de dónde puede salir este mito, porque es muy sencillo.

HECHO. Como he explicado en el mito anterior, en general, hay opciones a la hora de elegir terapia online. Bien a través de portales que reúnen un gran número de profesionales, que tienen sus propias herramientas de comunicación, o a través de plataformas online gratuitas como Skype, cuando se trata de profesionales que ofrecen sus servicios por su cuenta.

En ambos casos, establecer esa comunicación es fácil y, en cualquier caso, siempre te ofrecerán la orientación necesaria. En el caso de los profesionales independientes, ellos te indicarán su plataforma de preferencia y, si es necesario, cómo puedes instalarla en tu ordenador o Tablet. Lo único estrictamente necesario es un dispositivo y conexión a internet. Si no quieres, no necesitas ni cámara web, ni unos auriculares.

Mito 9: La Terapia Online es más costosa que la tradicional

FALSO: Si estás pensando que la terapia online te va a costar más que la presencial, por el mero hecho de desarrollarse a través de una plataforma tecnológica en lugar de tradicional, déjame explicarte por qué esto es completamente falso.

HECHO: La tele-salud cuesta lo mismo que su forma tradicional. De hecho, a diferencia de lo que se pueda pensar, es muy común ver en ocasiones que los procesos de terapia online son más económicos que los presenciales. Hay terapeutas que, si hacen solamente terapia online, no necesitan incurrir en tantos gastos como los de una consulta, recursos, etc., por lo que sus tarifas en esos casos podrían ser algo más bajas.

Otra cosa a tener en cuenta es que, los profesionales que tienen un sitio web propio suelen también ofrecer sesiones gratuitas o de prueba. Se trata de una especie de “avance” de lo que puedes esperar, además de una toma de contacto con el que podría ser en un futuro tu terapeuta online. Esta primera sesión online gratis puede ser la clave para dar con la terapia y el terapeuta adecuado. ¡No la desaproveches! En el enlace que te mencionaba en el mito 2 tienes también más detalles sobre esto. O, si lo prefieres, puedes consultarme personalmente mediante el formulario que te pongo aquí abajo.

Conclusión

Espero que ahora tengas una comprensión más clara de la terapia online, habiendo desmitificado una serie de mitos que, como has visto, no tienen base alguna. Ambas modalidades tienen sus propias ventajas y, en realidad, la elección de una u otra, tiene más que ver con las preferencias de cada persona, que con su eficiencia. Pensé que era importante despejar la confusión y dudas derribando todos esos mitos sobre la terapia online que no tienen sentido.

Si necesitas que te aclare algo sobre lo anterior, o quieres hacerme alguna consulta porque estás planteándote acudir a terapia online, rellena el formulario de arriba o deja tu consulta en los comentarios si no es demasiado personal, y te atenderé lo antes posible.

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