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	<title>Creencias Limitantes archivos &#8902; Terapia Online y Presencial Bilbao</title>
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	<description>Terapeuta Online - PsicoDramatista</description>
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	<title>Creencias Limitantes archivos &#8902; Terapia Online y Presencial Bilbao</title>
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		<title>El Miedo: barreras que nos ponemos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Esti]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Feb 2022 17:40:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Creencias Limitantes]]></category>
		<category><![CDATA[Miedos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El miedo es una barrera que nos ponemos Todo el mundo tiene miedo. Y quien diga lo contrario, miente. A lo largo de nuestras vidas sentimos muy diversos tipos de miedos. Algunos son fundados, reales, otros son imaginarios. Generalmente nuestros miedos son infundados. No tienen base alguna, sólo nuestra imaginación. ¿Qué es el miedo, biológicamente? [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://terapiaconalma.es/el-miedo-barreras-que-nos-ponemos/">El Miedo: barreras que nos ponemos</a> se publicó primero en <a href="https://terapiaconalma.es">Terapia Online y Presencial Bilbao</a>.</p>
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<h2 class="wp-block-heading">El miedo es una barrera que nos ponemos</h2>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph"><em>Todo el mundo tiene miedo. Y quien diga lo contrario, miente. A lo largo de nuestras vidas sentimos muy diversos tipos de miedos. Algunos son fundados, reales, otros son imaginarios. Generalmente nuestros miedos son infundados. No tienen base alguna, sólo nuestra imaginación.</em></p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Qué es el miedo, biológicamente?</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El miedo es una emoción</strong> (no un sentimiento).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto quiere decir que es una de esas 6 “reacciones fisiológicas” que, en origen, no son más que descargas de sustancias químicas desde nuestro cerebro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las <strong>6 emociones básicas del ser humano son la alegría, la tristeza, el miedo, la ira, la sorpresa y el asco</strong>. Las emociones son (o deberían ser) reacciones inconscientes internas ante estímulos externos, que hace miles de millones de años surgieron en las especies para salvar sus vidas. Por ejemplo, muchas especies animales, ante agua putrefacta sienten asco y esto les salva la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El miedo “reside” en la llamada “amígdala”, que a su vez se ubica en una parte entre nuestro cerebro más primitivo y “básico”, y el límbico, que es la capa cerebral que compartimos con todos los mamíferos y que es inmediatamente anterior al córtex (el cerebro racional propio del ser humano).</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1000" height="543" src="https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/02/que-es-el-miedo-la-amigdala-cerebro.jpg" alt="que-es-el-miedo-la-amigdala-cerebro" class="wp-image-2829" srcset="https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/02/que-es-el-miedo-la-amigdala-cerebro.jpg 1000w, https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/02/que-es-el-miedo-la-amigdala-cerebro-300x163.jpg 300w, https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/02/que-es-el-miedo-la-amigdala-cerebro-768x417.jpg 768w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando la amígdala detecta un peligro que pueda suponer un riesgo vital, inmediatamente activa nuestro sistema de alarma para que tomemos una de tres decisiones: huir, enfrentarnos o paralizarnos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como ves,<a href="https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/abci-miedo-202005200827_noticia.html#:~:text=El%20miedo%20es%20un%20sentimiento,puede%20ser%20real%20o%20imaginario." target="_blank" rel="noreferrer noopener"> el miedo es una emoción</a> que existe para luchar, huir o paralizarnos, para nuestra defensa, protección y supervivencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando el ser humano siente una amenaza, en décimas de segundo, su <strong>cerebro</strong>, a través de la amígdala y otros sistemas del cerebro límbico y también del córtex, <strong>evalúa la conveniencia de huir, ocultarse o atacar</strong>. El miedo, igual que todas las emociones, genera una serie de reacciones químicas para ponernos en guardia (sudoración, tensión en los músculos etc.). En el caso de la emoción “miedo”, y para poder reaccionar ante una situación de peligro, nuestro cerebro libera la hormona del estrés, el cortisol.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bien, entonces, ¿por qué hay situaciones en las que no peligra nuestra vida y sin embargo sentimos miedo?</p>



<h2 class="wp-block-heading">El miedo psicológico es diferente</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Dicho lo anterior, algunos se preguntarán <strong>¿por qué entonces sentimos miedo de cosas que no han ocurrido ni existe la amenaza?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Al principio decía que por lo general nuestros miedos son infundados, no tienen base alguna, más que nuestra propia imaginación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A estos miedos yo los llamo <em>miedos racionales</em>. Sí, sí, RACIONALES.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Racionales</em> <strong>porque son consecuencia de nuestra propia racionalización</strong>, no son inconscientes ni son desencadenados por una amenaza inminente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, si desde pequeño me enseñan que lo mejor es la seguridad, la certeza y la estabilidad, lógicamente y aunque no lo sepa de forma consciente, tendré <strong>miedo a la incertidumbre, a no tener todo bajo control, a no saber qué puede ocurrir mañana</strong>. Este miedo es un miedo que se habrá desarrollado en mí a través de enseñanzas racionales. Sin embargo, no hay una amenaza real.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así se crean la mayor parte de <strong>nuestros miedos. Simplemente van creciendo dentro de nosotros</strong>, y como los consideramos verdaderos, por lo general, no los enfrentamos. <strong>Solemos evitarlos</strong>, casi todos, a través de excusas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pues en realidad es que esos son los miedos aprendidos, los miedos que yo llamo <em>racionales</em>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Por qué sentimos miedo entonces?</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Decíamos antes que el miedo real es una reacción química en nuestro cerebro. Cuando la amígdala se activa, se libera una hormona llamada vasopresina y comienzan a producirse cambios fisiológicos en el organismo: aumenta la presión arterial; la sangre fluye a los músculos mayores, especialmente a las piernas, por si hay que salir corriendo; el corazón bombea sangre a gran velocidad para llevar hormonas a otras células, especialmente adrenalina; y los lóbulos frontales de nuestro córtex se desactivan parcialmente para que la atención consciente quede fijada en el objeto del peligro. Pero entonces…</p>



<p class="has-text-align-center has-ast-global-color-8-color has-pale-pink-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph" style="font-size:24px">¿Por qué sentimos miedo de cosas que no han ocurrido o que existen sólo en nuestra mente?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mi teoría es que:</p>



<ol class="wp-block-list" type="1"><li>En primer lugar, aprendemos miedos heredados (el miedo al qué dirán, el miedo al fracaso etc.). Esto coincidiría con una visión conductista en psicología.</li><li>En segundo lugar, desarrollamos otros miedos a medida que crecemos personal y profesionalmente. Tendemos a adelantar en nuestra mente lo que va a ocurrir en cierta situación, por ejemplo, asistir a una fiesta y sentir el rechazo de la gente. Empezamos a autosugestionarnos y temer esa situación. Imaginamos cómo nos rechazan y lo mal que lo pasaremos. Tenemos miedo. Si finalmente asistimos a esa fiesta en este estado de ánimo, con miedo, nuestro comportamiento lo reflejará. Actuaremos reflejando nuestro miedo, por lo que es posible que nuestro propia actitud sea la que provoque el rechazo de la gente. Así, casi siempre se cumplirán nuestros temores, por lo que confirmamos: teníamos razón al tener miedo. Nos hemos sentido rechazados. Puede pasar exactamente lo mismo con muchos miedos. ¿Has tenido alguna vez miedo a perderte al ir a un sitio desconocido en coche? ¿Te has puesto tan nervios@ que al final te has perdido de verdad? ¿Te has perdido por tener miedo y ponerte nervios@ o porque realmente era tan sumamente difícil llegar?</li><li>En tercer lugar, y esta es una teoría muy personal y atrevida, creo que hoy día las amenazas reales para nuestra vida ya no son letales ni tan directas como las que podía tener el ser humano en sus inicios. Es decir, hoy día nuestra vida corre peligro real en contadas ocasiones (no sé, accidentes, robos, etc.). Entonces qué ocurre, que nos montamos películas para hacer uso de la amígdala, nuestro derecho a sentir la emoción del miedo. Sustituimos las amenazas reales por otras, a medida que avanzamos y el mundo se hace más complejo. Sin embargo, hay cosas que nos&nbsp;parecen&nbsp;una amenaza, aunque en realidad no lo son, y activamos instintivamente la amígdala para ponernos en guardia.</li></ol>



<p class="wp-block-paragraph">Por tanto, <strong>¿es realmente miedo lo que sentimos?</strong> ¿O es inseguridad? Lo cierto es que el nombre que le demos da exactamente igual, ya que <strong>de lo que se trata es de superarlo</strong>.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-full"><img decoding="async" width="1000" height="525" src="https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/02/que-es-el-miedo-emocion-limitante.jpg" alt="que-es-el-miedo-emocion-limitante" class="wp-image-2833" srcset="https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/02/que-es-el-miedo-emocion-limitante.jpg 1000w, https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/02/que-es-el-miedo-emocion-limitante-300x158.jpg 300w, https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/02/que-es-el-miedo-emocion-limitante-768x403.jpg 768w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></figure></div>



<h2 class="wp-block-heading">Los miedos son barreras que nos limitan</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Como ya he dicho antes, el miedo es una limitación auto-impuesta que nos impide avanzar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es una de las creencias más limitantes que existe. Las <a href="https://terapiaconalma.es/tus-creencias-modelan-los-resultados-de-tu-vida/">creencias son parte de nuestro sistema de pensamiento</a> y se van formando y afianzando a través del tiempo y de la educación. Las creencias dan forma a nuestra vida. Si creemos que somos un cero a la izquierda, generalmente no llegaremos muy lejos. Si creemos que no merecemos algo, generalmente no lo conseguiremos. En ese post del enlace te explico mejor.</p>



<h3 class="wp-block-heading">El miedo entonces, ¿nos bloquea o nos impulsa?</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Otra cosa importantísima que han demostrado investigaciones científicas es que, mientras que en dosis moderadas, <strong>el miedo es promotor del aprendizaje, el miedo TAMBIÉN puede obstaculizar las facultades intelectuales y la capacidad de aprender</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Podemos dejar que el miedo nos bloquee, por lo que nos impedirá desarrollar ciertas capacidades y hacer muchas cosas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por el contrario, <strong>si escuchamos al miedo sin bloquearnos</strong>, puede ser un excelente modo de aviso que nos empuje a crecer y a buscar soluciones.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, si te da miedo emprender porque&nbsp;crees que&nbsp;no eres capaz de gestionar un negocio con la formación o habilidades que posees, tienes dos opciones: rendirte al miedo o buscar soluciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá sientes inseguridad al pensar en salir de la rutina, sientes miedo al fracaso, a perder tus ahorros o la seguridad que te da una nómina, a no poder cumplir con los compromisos, al qué dirán… Da lo mismo, todo ese “miedo” se reduce a inseguridad en tus capacidades e inseguridad de lo desconocido, o sea la sensación de incertidumbre, que a muchas personas les genera miedo.</p>



<p class="has-text-align-center has-pale-pink-background-color has-background wp-block-paragraph" style="font-size:24px">Tienes dos opciones, dejar que tus miedos manejen tu vida o manejar tú a tus miedos, sobreponiéndote a ellos</p>



<h3 class="wp-block-heading">Ejemplos de miedos típicos</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Como ves, al final, si no enfrentamos nuestros miedos, entonces se convierten en barreras que nos paralizan. Nos imposibilitan salir de nuestra zona de confort, por lo que nos impiden desarrollarnos plenamente. A continuación te dejo solo unos pocos ejemplos de algunos miedos más comunes:</p>



<h3 class="wp-block-heading">Miedo al fracaso</h3>



<p class="wp-block-paragraph">El miedo al fracaso suele aparecer cuando se nos presentan oportunidades de cambio pero preferimos mantenernos en nuestra zona de confort, que ya la conocemos.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Miedo al éxito</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Curiosamente, el miedo al éxito suele también aparecer cuando se nos presentan oportunidades de cambio, pero esta vez, preferimos no afrontarlo porque si tenemos éxito seguramente (excusa) no sabremos manejar todas las responsabilidades que conlleva. O tal vez pensamos que no merecemos ese éxito por muy diversos motivos.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Miedo a la soledad</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Este miedo suele aparecer cuando sentimos la soledad como una amenaza, es decir, no nos vemos capaces de estar solos y valernos por nosotros mismos. Por ejemplo, hay personas que permanecen en una relación de pareja insatisfactoria por miedo a quedarse solos. También está relacionado con el miedo al rechazo. El ser humano es un ser social por naturaleza, necesita relacionarse y sentirse aceptado y querido.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Miedo al rechazo</h3>



<p class="wp-block-paragraph">El miedo al rechazo es mucho más común de lo que se piensa. Todos lo hemos sentido, muchos a diario. Suele estar presente en personas con poca autoestima, que prefieren no alzar su voz por si meten la pata. No se atreven a dar su opinión o a expresar sus sentimientos por las consecuencias que pueda acarrear y por evitar que los demás a su vez cambien su opinión o sentimientos hacia ell@s. La aceptación y formar parte del grupo es de suma importancia para el ser humano.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Miedo a hablar en público</h3>



<p class="wp-block-paragraph">También relacionado con el anterior, ya que hablar en público significa exponerse al rechazo. Si tenemos que hablar en público nuestros miedos serán relacionados con ideas como que lo haremos mal, que se reirán o pensarán mal de nosotros, que nos harán preguntas que no sabremos responder, que nos pueden llevar la contraria, que no tendremos argumentos para rebatir.</p>



<div class="wp-block-image is-style-rounded"><figure class="aligncenter size-full"><img decoding="async" width="500" height="376" src="https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/02/miedo-barreras-que-nos-limitan.jpg" alt="miedo-barreras-que-nos-limitan" class="wp-image-2835" srcset="https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/02/miedo-barreras-que-nos-limitan.jpg 500w, https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/02/miedo-barreras-que-nos-limitan-300x226.jpg 300w" sizes="(max-width: 500px) 100vw, 500px" /></figure></div>



<h2 class="wp-block-heading">Soltar miedos</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Todos estos miedos, como ves, son racionalmente “inventados”, ya que la amenaza real no existe más que en nuestra mente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nos <strong>imaginamos una situación futura</strong> donde habrá ocurrido algo que no tiene por qué ocurrir si tenemos la confianza y seguridad suficientes en nuestras habilidades personales o profesionales como para superarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tener miedo es bloquearse a sí mismo, paralizarse o huir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo más gracioso es que, cuando damos pequeños pasos hacia la superación de nuestros miedos, que no tienen razón de ser, nos vamos dando cuenta de que eran patrañas. <strong>La solución para perder el miedo es enfrentarlo, hacerlo</strong>. Y entonces te das cuenta de que no era para tanto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo más importante de todo esto no es de repente empezar a hacer cosas irreflexivamente, creyendo que así estamos superando nuestros miedos, que estamos empezando a ser valientes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ser valiente no consiste en no tener miedo sino en sentirlo y aun así seguir adelante. Para mí, no es valiente el que no tiene miedo. Eso es ser osado, insensato, imprudente, temerario. <strong>El valiente es el que se enfrenta a sus miedos y los supera.</strong> O como dice esta frase que se atribuye a Nelson Mandela: <em>“No es valiente aquel que no tiene miedo sino el que sabe conquistarlo”</em>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Para conquistar el miedo…</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Lo importante es ser consciente de que esos miedos existen en nuestro interior, no son amenazas reales. Y saber que sí: es posible superarlos poco a poco. Trabajar cada día, con pequeños pero importantes pasos para superarlos. Al fin y al cabo, <strong>todos nuestros miedos se resumen en uno solo: el temor a ser quienes verdaderamente somos</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de mis <strong>especialidades es la de ayudarte a soltar tus miedos mediante terapia</strong>. Si quieres, puedes consultarme a través del formulario sobre la terapia online para soltar miedos. Te contestaré lo antes posible.</p>


<div class="wpforms-container wpforms-container-full wpforms-block" id="wpforms-197"><form id="wpforms-form-197" class="wpforms-validate wpforms-form" data-formid="197" method="post" enctype="multipart/form-data" action="/category/terapia/creencias-limitantes/feed/" data-token="56ea41a5d0b55e9ba47981a3f4283c6e" data-token-time="1785562736"><noscript class="wpforms-error-noscript">Por favor, activa JavaScript en tu navegador para completar este formulario.</noscript><div class="wpforms-field-container"><div id="wpforms-197-field_0-container" class="wpforms-field wpforms-field-name" data-field-id="0"><label class="wpforms-field-label">Nombre <span class="wpforms-required-label">*</span></label><div class="wpforms-field-row wpforms-field-medium"><div class="wpforms-field-row-block wpforms-first wpforms-one-half"><input type="text" id="wpforms-197-field_0" class="wpforms-field-name-first wpforms-field-required" name="wpforms[fields][0][first]" required><label for="wpforms-197-field_0" class="wpforms-field-sublabel after">Nombre</label></div><div class="wpforms-field-row-block wpforms-one-half"><input type="text" id="wpforms-197-field_0-last" class="wpforms-field-name-last wpforms-field-required" name="wpforms[fields][0][last]" required><label for="wpforms-197-field_0-last" class="wpforms-field-sublabel after">Apellidos</label></div></div></div><div id="wpforms-197-field_1-container" class="wpforms-field wpforms-field-email" data-field-id="1"><label class="wpforms-field-label" for="wpforms-197-field_1">Correo electrónico <span class="wpforms-required-label">*</span></label><input type="email" id="wpforms-197-field_1" class="wpforms-field-medium wpforms-field-required" name="wpforms[fields][1]" spellcheck="false" required></div><div id="wpforms-197-field_2-container" class="wpforms-field wpforms-field-textarea" data-field-id="2"><label class="wpforms-field-label" for="wpforms-197-field_2">Cuéntame qué necesitas <span class="wpforms-required-label">*</span></label><textarea id="wpforms-197-field_2" class="wpforms-field-medium wpforms-field-required" name="wpforms[fields][2]" required></textarea></div><div id="wpforms-197-field_3-container" class="wpforms-field wpforms-field-gdpr-checkbox" data-field-id="3"><label class="wpforms-field-label">Acuerdo RGPD &#8211; LOPD (IMPORTANTE: asegúrate de que tildas la casilla; si no, tu mensaje no se enviará). <span class="wpforms-required-label">*</span></label><ul id="wpforms-197-field_3" class="wpforms-field-required"><li class="choice-1"><input type="checkbox" id="wpforms-197-field_3_1" name="wpforms[fields][3][]" value="He leído la &lt;a href=&quot;https://terapiaconalma.es/politica-de-privacidad-cookies-y-aviso-legal/&quot;&gt; Política de Privacidad&lt;/a&gt; y doy mi consentimiento para que esta web almacene la información que envío con el único fin de que puedan responder a mi petición." required ><label class="wpforms-field-label-inline" for="wpforms-197-field_3_1">He leído la <a href="https://terapiaconalma.es/politica-de-privacidad-cookies-y-aviso-legal/"> Política de Privacidad</a> y doy mi consentimiento para que esta web almacene la información que envío con el único fin de que puedan responder a mi petición.</label></li></ul></div></div><!-- .wpforms-field-container --><div class="wpforms-submit-container" ><input type="hidden" name="wpforms[id]" value="197"><input type="hidden" name="page_title" value="Creencias Limitantes"><input type="hidden" name="page_url" value="https://terapiaconalma.es/category/terapia/creencias-limitantes/feed/"><input type="hidden" name="url_referer" value="https://terapiaconalma.es/category/terapia/creencias-limitantes/"><button type="submit" name="wpforms[submit]" id="wpforms-submit-197" class="wpforms-submit" data-alt-text="Enviando..." data-submit-text="Enviar" aria-live="assertive" value="wpforms-submit">Enviar</button></div></form></div>  <!-- .wpforms-container --><p>La entrada <a href="https://terapiaconalma.es/el-miedo-barreras-que-nos-ponemos/">El Miedo: barreras que nos ponemos</a> se publicó primero en <a href="https://terapiaconalma.es">Terapia Online y Presencial Bilbao</a>.</p>
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		<title>Tus Creencias modelan los Resultados de tu Vida</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Esti]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 Jan 2022 19:08:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Creencias Limitantes]]></category>
		<category><![CDATA[barreras]]></category>
		<category><![CDATA[barreras psicológicas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Cómo las Creencias modelan tus Resultados en la Vida Somos poco conscientes de cómo los paradigmas y las creencias modelan, casi de forma definitiva, nuestras vidas. Ser conscientes de estas creencias puede suponer LA diferencia entre sentirse satisfecho y realizado, o no. La cantidad de satisfacción y felicidad que sentimos está directamente relacionada con este [&#8230;]</p>
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<h2 class="wp-block-heading">Cómo las Creencias modelan tus Resultados en la Vida</h2>



<p class="wp-block-paragraph" style="font-size:22px"><em>Somos poco conscientes de cómo los paradigmas y las creencias modelan, casi de forma definitiva, nuestras vidas. Ser conscientes de estas creencias puede suponer LA diferencia entre sentirse satisfecho y realizado, o no. La cantidad de satisfacción y felicidad que sentimos está directamente relacionada con este hecho. Pero no solo eso…</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunas creencias limitantes que forman parte de nuestro “sistema de pensamiento” pueden llegar a convertirse en obstáculos para poder desarrollar nuestra vida diaria de forma adecuada, e <strong>incluso que sea necesario acudir a terapia, para que no terminen desembocando en problemas más graves</strong>. Es el caso de problemas de autoestima, por ejemplo.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Qué son las Creencias</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La mayoría de las veces tomamos las cosas como hechos o las damos por sentadas, cuando en realidad no lo son. Incluso a veces no comprendemos ciertas cosas, pero no las cuestionamos, no vamos más allá: las creemos, casi siempre por inercia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nuestro conocimiento de las cosas, del universo, de nuestro cuerpo y nuestra mente es tan limitado que <strong>rara vez cuestionamos</strong> ciertas opiniones, ideas y creencias. Todos estos hechos que creemos a pies juntillas, sea consciente o inconscientemente, están en constante cambio. Veamos si no algunos ejemplos:</p>



<ul class="wp-block-list"><li>Hubo un tiempo en que las teorías sobre la esfericidad de la tierra se consideraban absurdas.</li><li>Hubo un tiempo en que la margarina se consideraba más saludable que la mantequilla. Hoy día ya no es así.</li><li>La homosexualidad se consideraba una enfermedad.</li><li>Los planetas y el sol giraban alrededor de la tierra.</li><li>Las mujeres eran inferiores por poseer un intelecto imperfecto, inferior al de los hombres.</li><li>El aceite y muchos otros alimentos eran perjudiciales para la salud.</li><li>Las emociones eran un impedimento para el ser humano, sólo mediante la razón podía lograr sus objetivos.</li><li>La tez morena era señal de pobreza o inferior clase social, al contrario que la tez blanca; y estar delgado también, al contrario que ser rellenito e incluso ser obeso.</li></ul>



<p class="wp-block-paragraph">La lista podría ser interminable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero es que en realidad, sería muy difícil y trabajoso intentar abarcar y cuestionar toda la información que recibimos y asimilamos a diario. Pero, ¿aplica esta afirmación a las creencias que tenemos acerca de nosotros mismos y del contexto en que vivimos? La verdad es que no.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ciertamente, no podemos cuestionar toda la información que absorbemos a diario, pero sí <strong>podemos cuestionar ciertos paradigmas propios</strong> que damos por ciertos por el simple hecho de que “están ahí” y llevan con nosotros, en nuestro diálogo interno, desde siempre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y es que, en realidad, <strong>las creencias</strong> <strong>son repeticiones inconscientes, cientos de ideas que reproducimos machaconamente</strong> en nuestro cerebro y que pueden ser relativas a nosotros mismos, a otras personas, a circunstancias que nos rodean, etc. Tan machaconamente las repetimos en nuestro inconsciente, que se convierten en “verdades”, en paradigmas, en dogmas:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Siempre fui un desastre para los números, por eso se me dan tan mal las ciencias.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Desde pequeña fui muy veleta. Cada día pensaba una cosa distinta o cambiaba de amigas. Ya me lo decían las profesoras, que nunca sería capaz de centrarme en una cosa o de ser constante.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo anterior son ejemplos de creencias que nos inculcan cuando somos pequeños. No pretenden hacernos daño ni es mala su intención. Incluso lo más seguro es que sea todo lo contrario. Son <strong>valoraciones subjetivas de personas que nos rodean</strong> y, seguramente nos las quieran hacer ver para que mejoremos, para que cambiemos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De lo que no se dan cuenta es de que, tal vez, estén haciendo lo contrario, porque esas valoraciones, opiniones subjetivas, <strong>se convierten en “dogmas de fe” en nuestro cerebro. En verdades, en paradigmas,</strong> que <em>no se pueden cambiar porque, es que es verdad, es así; no hay nada que yo pueda hacer, porque así he sido desde pequeñ@</em>. Esta es, en sí misma, otra creencia limitante.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="512" src="https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/01/como-las-creencias-modelan-tu-vida.jpg" alt="como-las-creencias-modelan-tu-vida" class="wp-image-2811" srcset="https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/01/como-las-creencias-modelan-tu-vida.jpg 1024w, https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/01/como-las-creencias-modelan-tu-vida-300x150.jpg 300w, https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/01/como-las-creencias-modelan-tu-vida-768x384.jpg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure></div>



<h2 class="wp-block-heading">Creencias limitantes y no limitantes</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Estas numerosas creencias generalmente son inconscientes pero, aun así, <strong>determinan nuestra forma de pensar y actuar </strong>porque nos guiamos por ellas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ejemplo: si creo que soy negada para las ciencias, seguramente no elegiré una carrera como ingeniería o informática; o si tengo hijos y tengo que ayudarles a hacer los deberes de matemáticas, tendré muchas dudas al respecto o incluso es posible que evite tener que ayudarles en ese aspecto, delegando esa tarea, por ejemplo, a mi pareja. Esto, a su vez, puede generar problemas de autoestima, pues sería posible que si hago lo anterior, esté, inconscientemente, sintiendo que mi pareja es superior a mí en ese aspecto, o que yo soy inferior a ella, etc…</p>



<h3 class="wp-block-heading">Creencias limitantes</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Lamentablemente, nuestras creencias son casi siempre limitantes, es decir, nos limitan porque <strong>obstaculizan nuestras perspectivas, objetivos, habilidades, potencial, expectativas</strong>… Las creencias limitantes pueden ser inculcadas por otros o por nosotros mismos.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Creencias inculcadas por otros</h4>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de las creencias limitantes inculcadas por otros, se trata de barreras que <strong>se nos han ido infundiendo</strong> desde pequeños, aunque sin mala intención, desde luego.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un esfuerzo por enseñarnos, educarnos, ayudarnos a cambiar cosas, conductas, aptitudes… durante nuestra infancia y desarrollo, nuestro entorno emite mensajes, opiniones o valoraciones sobre esos comportamientos, habilidades… que nosotros, como esponjas que somos, sobre todo de pequeños, captamos y absorbemos fácilmente. Estos mensajes no siempre <strong>(casi nunca) nos los transmiten de forma positiva, pedagógica o constructiva</strong>. Incluso los profesores y educadores, que deberían contar con esa habilidad de transmitir y comunicarse con l@s niñ@s de forma pedagógica, por lo general carecen de ella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es decir, es más fácil decir que “al niño o niña se le dan mal las matemáticas” que estimular en ell@s el gusto o el estudio de las matemáticas. Cuando no hay dificultades reales o diagnosticadas en el aprendizaje, no es que “se nos den mal” las ciencias o las letras o ciertas asignaturas o los números o analizar o la lengua o los idiomas; es que nuestro entorno no ha sabido / podido / querido fomentar ciertas habilidades o aptitudes en nosotros. No han sabido canalizarlas. No ha sabido transmitir de forma constructiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí. Claro que unos somos más analíticos que otros. Unos más creativos que otros, etc. Pero, ¿crees que “venimos así de fábrica”? No. Nuestro cerebro es plástico (se llama neuroplasticidad): cambia, se transforma. En el siguiente enlace explican esto y más <a href="https://www.emprenderalia.com/las-creencias-que-nos-limitan/">cosas sobre las creencias limitantes</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿El hijo de un torero, o de un abogado, se hace torero o abogado porque “lo llevan en la sangre” </strong>como se suele decir? Es otra forma de asegurar que es algo genético.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No. Es lo que han visto, lo que han “mamado”, más lo que han aprendido, más lo que se les ha inculcado, consciente o inconscientemente, en su entorno, más su propia predisposición. Si esos retoños de torero o de letrado no se crían en el ambiente, las probabilidades de que sean también torero y abogado son las mismas que tuvimos tú y yo de ser toreras o abogadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En definitiva, el clásico <em>es que se le da mal</em> y cientos de mensajes similares tendrían que borrarse para siempre del lenguaje, jamás transmitírselo a l@s niñ@s y ser sustituido por mensajes constructivos y pedagógicos.&nbsp;</p>



<h4 class="wp-block-heading">Creencias autoimpuestas</h4>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Otras veces, nos autoimponemos a nosotros mismos</strong> ciertas creencias, aunque muchas de estas también las creamos a raíz de otras creencias limitantes anteriores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si desde pequeños en el cole o en casa (generalmente en ambos, así que, mensaje inculcado por partida doble) nos dicen que somos torpes, malos, lentos, vagos, perezosos, malos en matemáticas o en inglés, esa creencia limitante será la razón de que nosotros mismos después vayamos <strong>formando otras adicionales y otras derivadas</strong> como que <em>nunca podré terminar una carrera; cómo me voy a presentar yo a unas oposiciones, si soy un vago; soy mala persona, por eso xxx; no voy a aprobar el examen de inglés y no obtendré la promoción en el trabajo;</em> <em>nunca se me darán bien las ciencias, no podré optar a ciertos trabajos</em>, <em>ya soy demasiado mayor para xxx, es demasiado tarde para xxx</em>, etc…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada vez que vayamos a “enfrentarnos” a algo relacionado, volveremos inconscientemente a esa creencia que nos limita (y sus derivadas). Así, las iremos reforzando a través de los años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y no te engañes: TODOS TENEMOS este tipo de creencias limitantes, lo que pasa es que, lo dicho: son inconscientes. Mucha gente se considera ignorante, inútil, etc., sin ser consciente de ello.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/01/creencias-limitantes-e-impulsoras-1024x768.jpg" alt="creencias-limitantes-e-impulsoras" class="wp-image-2812" srcset="https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/01/creencias-limitantes-e-impulsoras-1024x768.jpg 1024w, https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/01/creencias-limitantes-e-impulsoras-300x225.jpg 300w, https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/01/creencias-limitantes-e-impulsoras-768x576.jpg 768w, https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/01/creencias-limitantes-e-impulsoras-1536x1152.jpg 1536w, https://terapiaconalma.es/wp-content/uploads/2022/01/creencias-limitantes-e-impulsoras.jpg 1999w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure></div>



<h3 class="wp-block-heading">Creencias impulsoras</h3>



<p class="wp-block-paragraph">También hay <strong>creencias impulsoras</strong> de nuestro crecimiento, creencias que nos ayudan a retarnos cada vez un poco más, a mejorar, a buscar lo mejor que tenemos dentro. Igual que las limitantes, pueden ser creadas por nosotros mismos, aunque muchas de ellas se basan también en mensajes mucho más positivos que hemos recibido desde pequeños y nosotros después hemos ido reforzando. Podrían ser mensajes justo al contrario del ejemplo anterior (<em>qué bien se te dan las matemáticas</em>), por ejemplo, o del tipo <em>est@ niñ@ va a conseguir lo que se proponga en la vida, mira que es inteligente, trabajador, guap@&#8230; </em>etc.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Un último “tipo” de creencias: las de reacción</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Como has visto, tanto las creencias limitantes como las impulsoras pueden haber sido:</p>



<ul class="wp-block-list"><li>Inculcadas por el entorno cuando somos pequeños</li><li>Formadas &nbsp;por nosotros mismos a consecuencia de las anteriores</li><li>Generadas por nosotros mismos independientemente de las anteriores</li></ul>



<p class="wp-block-paragraph">Pero además, también podemos crearlas como reacción a “mensajes limitadores”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">O sea, que ante mensajes limitantes como <em>nunca se te darán bien los idiomas </em>o del tipo <em>hijo, si es que tú no vales para estudiar, </em>reaccionamos para demostrar a esas personas y a nosotros mismos que eso no es así, que eso son opiniones, no hechos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así, somos capaces de desarrollar creencias impulsoras de reacción y terminamos siendo buenísimos en idiomas o sacando una carrera. O aunque no lo hagamos, al menos no hemos permitido que aquellos mensajes limitantes hagan mella en nosotros, evitamos la generación de esa creencia que nos limitará para siempre, puesto que se van reforzando con el tiempo y de forma completamente inconsciente como ya hemos visto.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Tipos y ejemplos de Creencias</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Hay muchos tipos de creencias limitantes. De posibilidad, de capacidad, de merecimiento… pero aquí solo daré unos ejemplos, sin clasificarlas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay ideas que tenemos aferradas que nos hacen “decretar” qué cosas son posibles o imposibles, otras que nos hacen determinar que nosotros <strong>podemos o que no podemos hacer algo</strong>… Es decir, estimulan y refuerzan nuestra creencia de que algo es o no alcanzable o posible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pueden ser referentes a nosotros, a la gente con que nos relacionamos e incluso que abarcan a “todo el mundo” (generalizaciones y paradigmas como <em>quien nace pobre, muere pobre</em>). Estas creencias son limitantes cuando nos inmovilizan y no son limitantes cuando nos motivan o impulsan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También formamos creencias que nos hacen determinar que no nos merecemos ciertas cosas por los motivos que sean (ausencia de sacrificio o esfuerzo, por ejemplo) y nos boicoteamos a nosotros mismos. <em>No me merezco este trabajo, no me he esforzado para conseguirlo</em>. <em>No merezco aprobar el examen de conducir porque no he estudiado nada.</em></p>



<h2 class="wp-block-heading">La Profecía Autocumplida</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Por último, resaltar que muchas veces las cosas “nos salen mal” por la denominada <em>profecía autocumplida</em>. Se trata de “prever” lo que va a pasar, de una predicción que hacemos con respecto a algo y “hacemos” que ocurra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas veces <strong>nos adelantamos en los resultados de las cosas, imaginando por adelantado lo que va a ocurrir</strong>. Ponernos en la situación resultante de antemano, autosugestionarnos, nos hace actuar de forma distinta que si no hubiésemos representado en nuestra cabeza esos resultados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El teorema de Thomas asegura que si una situación es definida como real, sus efectos son reales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, si tenemos que conducir a una zona de la ciudad a la que no hemos conducido nunca y ya salimos creyendo firmemente que nos vamos a perder, esa misma creencia tendrá efectos: nos pondremos nerviosos y, seguramente, terminaremos perdiéndonos. Pero no porque el destino sea difícil de encontrar, sino porque nos hemos puesto nerviosos, tal vez eso ha hecho que nos despistemos en algún punto del trayecto, etc.</p>



<p class="wp-block-paragraph">O, por ejemplo, alguien consigue un trabajo y, aunque esté perfectamente capacitado para ello, piensa: <em>no voy a poder realizarlo porque es muy físico y yo ya estoy muy mayor </em>o <em>en dos meses estoy de baja porque no estoy en forma, </em>etc. Seguramente, esa persona terminará dejando el trabajo, no porque no puede realizarlo sino porque <strong>cree</strong> que no puede, incluso desde antes de empezar. Ni siquiera se ha dado una oportunidad para probar, antes de “crear” pensamientos “premonitorios” respecto al resultado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo mismo ocurre cuando vamos a una entrevista de trabajo y acudimos pensando que seguro que no lo vamos a conseguir. Esa creencia genera representaciones en nuestra mente que nos ponen nerviosos, que nos hacen ver las cosas de forma diferente, nos bloquean, nos hacen actuar de forma distinta de si hubiésemos acudido con una mente abierta, sin pensar en el resultado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y el último ejemplo. ¿Sabes esas personas que creen en lo que los videntes les dicen? Es muy curioso ver cómo ciertas personas aseguran que “esto ya me dijo la vidente” que me pasaría. Y por eso siguen yendo. Lo que ocurre en esos casos, seguramente, es que se tiene tanta fe en el vidente, que se hace lo posible por hacer que pase lo que dijo que pasaría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En todos estos casos, <strong>nos hemos adelantado a los resultados y hemos facilitado que se cumplan</strong>. A veces, incluso <strong>hacemos</strong> que el resultado sea ese, simplemente para demostrar que teníamos razón, que estábamos en lo cierto. Es una característica muy humana querer demostrar que se tiene razón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Puedes leer en <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Profec%C3%ADa_autocumplida">Wikipedia más sobre lo que es la profecía autocumplida</a>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Ejemplos de Creencias Limitantes</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Vamos allá entonces con algunos ejemplos de creencias, tanto limitantes como impulsoras. Tal vez las veas un tanto “extremas”, pero las verbalizo así para que te resulte más sencillo “verlas”:</p>



<ul class="wp-block-list"><li><em>Es que no soy / nunca seré capaz de… ser organizad@, valiente, inteligente, cabal … ahorrar, encontrar pareja, estudiar/sacar una carrera, conducir, decirle a la cara, comprarme un piso, adelgazar, encontrar trabajo, perdonar…</em></li><li><em>Se me da fenomenal, estoy segur@ de que podré, he hecho cosas parecidas antes, nunca me equivoco </em>(esta última puede parecer impulsora, pero puede ser limitante cuando genera prepotencia, que nos impide crecer personalmente).</li><li><em>Siempre elijo mal, me equivoco, tomo malas decisiones, me pierdo conduciendo, soy un desastre, soy tont@, soy/me siento inútil, no valgo para nada, no aporto nada a nadie, mi inteligencia no da para más…</em></li><li>Ideas generalizadas o paradigmas sobre terceros: <em>Mis padres siempre me considerarán un inútil</em>, <em>la gente me tiene manía, la gente no es digna de mi confianza (no se puede confiar en nadie), todos son mejores que yo (para hacer o lograr algo), seguro que no me cogen en ese trabajo (por tanto, para qué voy a presentarme), me toman el pelo, la gente me ignora …</em></li><li>Ideas generalizadas o paradigmas sobre “el mundo” en general: <em>los que nacemos pobres siempre seremos pobres; los ricos no se hacen ricos trabajando; no se puede ser autónomo y vivir&nbsp;tranquilo; emprender en los tiempos que corren es imposible; todos los políticos se corrompen con el poder; los de derechas son tal y los de izquierdas son cual…</em></li></ul>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que <strong>tener en cuenta</strong> que muchas de las anteriores creencias, que al fin y al cabo son frases porque las expresamos con el lenguaje, son <strong>inconscientes y,</strong> <strong>en nuestro constante diálogo interno, podemos “decírnoslas” de muy diferentes maneras</strong>. Es raro “pillarnos” a nosotros mismos diciéndonos: “soy una inútil, no valgo para nada”, aunque en el fondo lo pensemos. Ese mensaje solemos “traducirlo”, lo suavizamos lingüísticamente, diciéndonoslo de muchas otras maneras.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Cambiar nuestras Creencias</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, todos tenemos la capacidad de cambiar las creencias que limitan nuestra vida y a nosotros mismos. La forma en que pensamos y sentimos condiciona totalmente nuestros comportamientos y nuestro modo de ver la vida. Si escogemos lamentarnos de lo mal que nos trata la vida, nuestra pareja o el gobierno, seguramente no pondremos el empeño necesario para cambiar esa situación, porque estamos dejando en “manos ajenas” el modo en que nos sentimos tratados. Si, por el contrario, hacemos un esfuerzo por modificar algunas de nuestras creencias <em>(“las cosas son así, no puedo hacer nada, tengo tan mala suerte, todo lo malo me toca a mí”</em>, etc.), nuestra actitud frente a las circunstancias cambiará y será más proactiva y responsable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que sí es cierto es que nos convertimos en lo que creemos. Si enfocamos nuestros pensamientos y, por tanto, nuestros comportamientos, en lo malo que nos ocurre, en nuestra maldita mala suerte, en fin, en las cosas negativas que suceden a nuestro alrededor, es lógico que cada vez vayamos a peor y que esa “mala suerte” sea lo que encontremos en nuestro camino. Por el contrario, si eliminamos (o al menos limamos) algunas de esas creencias que limitan nuestra vida, solamente obtendremos beneficios a largo plazo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya has visto cómo tus creencias modelan los resultados que obtienes en tu vida.</p>



<p class="has-text-align-center has-background wp-block-paragraph" style="background-color:#eabffc;font-size:22px">Ahora es cosa tuya eliminar aquellas que no te sirven e incluso te perjudican (desaprender tus creencias limitantes) y empezar a construir grupos de creencias impulsoras que te beneficien.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de mis especialidades de <a href="http://terapiaconalma.es">terapia online</a> es el cambio de sistema de pensamiento: lo que viene siendo el cambio de creencias. Si te decides a mejorar tu vida a través del cambio de creencias, te animo a que me contactes.</p>
<p>La entrada <a href="https://terapiaconalma.es/tus-creencias-modelan-los-resultados-de-tu-vida/">Tus Creencias modelan los Resultados de tu Vida</a> se publicó primero en <a href="https://terapiaconalma.es">Terapia Online y Presencial Bilbao</a>.</p>
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