Beneficios de ir a Terapia

Diferencias entre Terapia Online y Terapia Presencial

Beneficios de ir a Terapia

Índice

Pese a todos los beneficios de la terapia y aunque es cada día más habitual buscar la ayuda de un terapeuta, todavía son muchos quienes prefieren mantenerse lejos de la consulta de un profesional para pedir ayuda.

Muchas personas todavía consideran que ir a terapia es solo para “gente que no está muy bien de la cabeza”, cosa totalmente incierta. El principal beneficio de la terapia es, simplemente, recuperar tu bienestar emocional.

De qué hablaremos en este artículo

En este artículo hablaré de varias cosas, para poder finalmente dar cuenta de muchos de las ventajas y beneficios de acudir a terapia. También te hablaré de qué es y para qué sirve realmente la terapia, pero lo más importante son los siguientes puntos:

Algunas señales que pueden indicar que deberías ver a un terapeuta

Si percibes algunas de estas señales, es posible que necesites acudir o al menos consultar con un terapeuta.

Razones de peso para ir a sesiones de terapia

Cualquiera de las siguientes razones son más que suficiente para ir a alguna sesión de terapia.

Principales beneficios de ir a terapia

No hay terapia que no proporcione beneficios. Y son muchos y grandes.

Beneficios adicionales de Terapia con Alma

La Terapia con Alma, además, da beneficios adicionales porque nos enfocaremos también en el espíritu, un ámbito a menudo ignorado en la mayoría de las terapias psicológicas de hoy en día.

Qué es la Terapia Psicológica

Ahora sí, vamos a ver qué es la terapia, para qué sirve y sus beneficios.

Como ya decía en la página de Terapia Online, «es un proceso de trabajo interno y evolución personal. La persona que acude a terapia encontrará un espacio seguro y amable en el que expresar sus emociones y pensamientos sintiéndose escuchada sin ser juzgada. La finalidad de la psicoterapia es resolver posibles conflictos para mejorar el bienestar emocional de la persona».

Para qué sirve la Psicoterapia

La terapia se utiliza con muy diversas finalidades, desde el tratamiento de trastornos diagnosticados, hasta el acompañamiento a personas que desean un crecimiento personal. La terapia sirve para tratar de solucionar situaciones de difícil manejo a los que se enfrenta una persona en algún momento de su vida y ante dificultades de adaptación, conflictos no resueltos, traumas, o dificultades emocionales como la pérdida (duelo), la depresión, crisis vitales, de pareja, miedos y fobias, estrés, etc.

Como decía más arriba, todavía prevalece la creencia de que ir a terapia es signo de tener algún trastorno o enfermedad mental, de tener algún problema serio, vaya. Esos prejuicios pueden generar sentimiento de vergüenza y rechazo ante la idea de acudir a un terapeuta porque «yo no estoy tan mal» o porque «lo mío no es tan grave como para acudir a terapia». De hecho, los mitos que hay alrededor de acudir a terapia tienen en estos prejuicios sus orígenes (lee también mi artículo en el que desbanco los mitos sobre la terapia online).

Sin embargo, cada día es más conocida la ayuda terapéutica en otras áreas, como favorecer y fomentar el bienestar emocional, una mejor calidad de vida o el crecimiento personal. En personas sanas, este tipo de orientación puede ayudar a la persona a examinarse, darse cuenta de sus faltas y virtudes, mejorar su autoestima o aprender a gestionar sus emociones, por citar solo unos ejemplos. Todo ello a fin de tener una mejor percepción de la realidad, – muchas veces sesgada por roles que nos autoimponemos – , conocerse mejor, y lograr una mayor aceptación de sí misma y un mayor disfrute de su vida.

SEÑALES

Señales para Acudir a un Terapeuta

Antes de nada, quiero explicarte algunas señales que indican que podrías beneficiarte de acudir a terapia. Vamos allá.

¿Sientes malestar sin razón aparente?

Un mal día lo tiene cualquiera. Pero si son frecuentes esos días, si empiezas a no disfrutar de cosas que antes te gustaba hacer, por ejemplo, esto puede ser una señal de que deberías acudir a terapia. Es mejor coger estas cosas a tiempo y evitar que el malestar emocional, sea cual sea, se enquiste y desemboque en algún trastorno mayor.

¿Sientes que las obligaciones te superan?

Si sientes que tu vida te controla a ti en lugar de al contrario, ese agobio por tener que cumplir tanto con tus obligaciones (trabajo, familia, pareja, estudios…) como con las expectativas de los demás, tal vez es hora de consultar con un terapeuta.

¿Te has dado cuenta de que no te sientes útil o no te valoras?

La autoestima es la valoración que hacemos de nosotros mismos, cuánto nos amamos. Cuando no nos valoramos lo suficiente o pensamos que no somos útiles a nadie, nuestra autoestima seguramente está demasiado baja y puede ser que necesitemos terapia. Ojo, no hay que confundir la inseguridad con una autoestima baja. Se suelen usar indistintamente tres conceptos: autoestima, seguridad y confianza en uno mismo. Son tres aspectos diferentes en una sola persona y no se deben confundir.

¿Se están deteriorando tus relaciones personales?

El ser humano es un ser social y tenemos la necesidad de relacionarnos con los demás. Nuestras relaciones personales son una de las cosas más importantes para nuestra supervivencia. A veces hay cambios en nosotros que desembocan en un deterioro de nuestras relaciones, ya sean familiares, de pareja, sociales, laborales… y nos vamos aislando paulatinamente. Esto es señal de que algo no está bien y es probable que necesitemos acudir a un terapeuta.

Existen muchas más señales que nos pueden indicar que sería beneficioso acudir a un terapeuta, como:

  • sentir que estamos estancados en el pasado
  • nos provoca demasiada inquietud pensar en lo que ocurrirá en el futuro
  • no sabemos o podemos afrontar ciertas situaciones
  • cuando nos sentimos desbordados por nuestros pensamientos y emociones
  • cuando sentimos que estamos atravesando una crisis personal
  • etc.

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RAZONES

Razones para ir a Terapia

Naturalmente, cuando se diagnostica un trastorno o enfermedad psicológica, hay que acudir a terapia psicológica de inmediato. Pero hay muchas otras situaciones en las que podríamos beneficiarnos de ir a terapia. Aquí te voy a indicar solamente unas cuantas de esas que no indican que se tenga una enfermedad o trastorno.

Identificar y aprender a gestionar nuestras emociones

Cuando crecemos, nadie nos enseña a identificar nuestras emociones y a gestionarlas. Esto puede provocar momentos o épocas de peor adaptación al entorno, conflictos con otras personas o con nosotros mismos, o una pobre gestión del dolor ante una pérdida, por ejemplo. Aprender a identificar nuestras emociones es primordial para después ser capaces de gestionarlas, NO CONTROLARLAS, que es distinto y perjudicial.

Mejorar nuestra autoestima

Hay épocas en nuestra vida en las que parece que todo nos viene al revés. ¿Te ha pasado? Mucha gente se crece ante los problemas e incluso les pueden llegar a suponer un aliciente. Pero si no somos personas que sepamos gestionar muy bien nuestras emociones y los avatares que nos presenta la vida, estas dificultades pueden minar nuestra autoestima, nuestra percepción de nosotros mismos, por menos de nada. Querer mejorar esa percepción y querer quererte más es razón de sobra para ir a terapia.

Cambiar nuestros esquemas de pensamiento

Nuestros esquemas mentales y creencias se van formando a lo largo de los años. Pero que estén asentados no significa que sean beneficiosos para nosotros. Nuestro sistema de pensamiento puede ser, de hecho, perjudicial, pues nos limita demasiado. A veces tenemos creencias limitantes que se crearon por una situación concreta, pero esa situación no tiene por qué repetirse. Nuestro cerebro es moldeable, como la plastilina, y podemos eliminar creencias y pensamientos que limitan nuestra vida, razón más que suficiente para acudir a terapia.

Superar la tristeza, depresión y ansiedad

En ocasiones, estamos tristes y no sabemos por qué. Notamos un vacío, que algo nos falta, a pesar de que aparentemente lo tenemos todo.

Acudir a terapia nos ayuda a identificar la tristeza y su origen y a ahondar y adentrarnos en ese vacío fértil, que en nuestro día a día y por nosotros mismos no observamos. Del mismo modo, nos ayuda a saber entender lo que es la depresión y la ansiedad y detectar como nosotros mismos con nuestra mente generamos esos estados.

Mis especialidades son la mejora de la autoestima, la identificación de emociones, el cambio de patrones mentales y la mejora de la depresión y ansiedad.

Superar una pérdida: el duelo

Cuando hablamos de pérdida no solo nos referimos a la muerte de seres queridos. Durante nuestra vida afrontamos docenas de tipos de pérdidas que no tienen que ver con eso. Por ejemplo, la separación de nuestra pareja o la pérdida de un puesto de trabajo por motivos ajenos a nuestra voluntad. Toda pérdida supone cambios en nosotros que, en principio, nos es muy difícil aceptar. Desear superar y cerrar esas pérdidas lo antes posible es razón más que suficiente para iniciar un proceso terapéutico.

Recuperar la ilusión o superar crisis vitales

A veces sentimos que no nos hace ya ilusión nada o que pocas cosas realmente nos motivan. Nos encontramos en una espiral de rutina de la que nos es difícil o ni siquiera nos apetece salir. Esta es una de las razones más habituales por las que mucha gente decide hablar con un terapeuta, que será capaz de identificar nuevos objetivos en tu vida para devolverte la ilusión.

Enfrentarnos a los cambios

Hay cambios vitales que dan lugar a malestar, inquietud, ansiedad o incluso depresión. La maternidad, una mudanza, irse a vivir con la pareja o empezar en un nuevo puesto de trabajo son cambios que pueden originar altibajos o estresantes difíciles de gestionar por uno mismo y que, sin embargo, un terapeuta puede ayudar a superar.

Autoconocimiento

La terapia nos ayuda también a autoconocernos, descubrir quiénes y cómo somos realmente, así como descubrir estrategias y habilidades innatas para poder gestionar mejor nuestra vida e infinidad de situaciones. El autodescubrimiento es en sí mismo un excelente medio para enfrentar situaciones complicadas, tanto del día a día como excepcionales.

Salir de la zona de confort

La llamada zona de confort es un estado psicológico en el que las personas nos sentimos seguras, porque no supone riesgo alguno, al haber creado una serie de rutinas en las que nos sentimos cómodos. La zona de confort, por tanto, se convierte en un «lugar» de estancamiento realmente. Si no salimos de nuestra zona de confort dejamos de crecer ya que nos ponemos cada vez más límites y evitamos nuevas experiencias. La psicoterapia, o el acompañamiento de un terapeuta nos ayuda a salir de nuestra zona de confort y continuar con nuestro crecimiento personal.

BENEFICIOS

Beneficios de acudir a Terapia

La terapia aporta numerosos beneficios. Ir a terapia no es sinónimo de estar «mal de la cabeza», pese a los prejuicios que todavía en la actualidad existen al respecto. Igual que acudimos sin avergonzarnos al traumatólogo por un esguince, cuando tenemos un malestar psicológico tampoco deberíamos avergonzarnos de acudir a un psicólogo o un terapeuta, porque las ventajas son innumerables. Aquí te digo solamente algunos de esos beneficios:

Te ofrece un espacio seguro en el que expresarte, sin ser juzgadx por ello

Hay muchos estudios que aseguran que muchas personas que sufren sus problemas en solitario, lo hacen porque temen ser juzgadas por las personas que las rodean. Somos así, los seres humanos. Juzgamos y prejuzgamos, a veces sin darnos cuenta. Un terapeuta, un psicólogo, un coach, son profesionales que han sido formados para evitar precisamente eso: juzgar a la persona que acude a ellos. Esta es una de las habilidades más importantes de un terapeuta: escuchar de verdad y evitar los juicios de valor. Por esta razón, acudir a terapia te ofrece un espacio seguro en el que puedes abrirte, expresarte sinceramente, sin miedo a que se te juzgue. Una gran ventaja de contar con un terapeuta.

Te sentirás mejor

A veces, el simple hecho de poder compartir tu problema con un terapeuta ya te hace sentir mejor. Verbalizar a un profesional lo que te pasa, lo que sientes, cómo lo sientes, lo que piensas o qué te lleva a pensarlo, es en sí mismo terapéutico. Al fin y al cabo, podrá haber docenas de razones y objetivos intermedios, pero la finalidad última de acudir a terapia no es otra que sentirse mejor. Por tanto este es el principal beneficio de ir a terapia.

Aprenderás herramientas para manejar conflictos

Todos tenemos herramientas y habilidades innatas que nos sirven para diferentes cosas. Lo que pasa es que muchas veces no somos conscientes de que poseemos esas habilidades. Un terapeuta te ayudará a descubrir tus propias herramientas y aprender otras externas muy útiles para gestionar conflictos, relaciones, emociones o tu propio sistema de pensamiento. Esta es una gran ventaja de acudir a un terapeuta.

Desarrollarás una mejor autoestima y seguridad en ti mismx

Te ayuda a descubrir cosas positivas sobre ti que contribuirán a mejorar tu autoestima, la percepción que tienes de ti, cuánto te valoras, y la seguridad y confianza en ti misma/o. En mi opinión, este es uno de los mayores beneficios de acudir a terapia.

Afrontarás mejor situaciones difíciles

La terapia te proporciona herramientas que te ayudan afrontar situaciones difíciles, sean en relaciones personales, familiares, de pareja, laborales, o incluso contigo misma/o.

Podrás eliminar algunas de las creencias que te limitan

Nuestro sistema de pensamiento se basa en el hábito. Es decir, cada vez que repetimos algo en nuestra cabeza, ese pensamiento o creencia se refuerza y se va convirtiendo en «la verdad». A veces estos pensamientos no tienen base ninguna y, sin embargo, se convierten en creencias. Creencias que generalmente nos limitan. Convertimos juicios de valor, por ejemplo, en axiomas, en dogmas.

Por ejemplo, si desde pequeños nos dicen o nos decimos que tenemos unas orejas demasiado grandes, iremos construyendo una historia alrededor de esa creencia, agregando a esa afirmación pedacitos de información que la corroboren, afiancen y refuercen, aunque no sean verdad. Así, terminaremos pensando, con el tiempo, que nuestras orejas son horribles, la parte más horrenda y horrorosa de nuestro cuerpo, o cosas así. Si esto no sucede, es porque esa creencia inicial no se ha ido reforzando sino al contrario. Acudiendo a terapia puedes determinar cuáles son tus creencias limitantes, en qué te limitan y recibirás ayuda para lograr eliminarlas.

Cambiar tu sistema de pensamiento, en otras palabras, deshacerte de tus creencias limitantes y crear otras nuevas, es uno de los mayores beneficios de ir a terapia.

Cambiarás tu perspectiva de ti mismo, la vida, el mundo

Cuando descubres y adquieres las herramientas y habilidades adecuadas para poder llevar a cabo todo lo anterior, como eliminar miedos, cambiar o eliminar pensamientos limitantes, gestionar mejor tus emociones, tu visión de ti misma/o y de tu alrededor cambia. Si antes de acudir a terapia sentías malestar en algún aspecto interno o externo de tu vida, esto cambiará. O al menos ese es el objetivo.

Mejorarás tus relaciones

Hay quienes acuden a terapia para solucionar problemas o conflictos con otras personas (terapia de pareja, terapia familiar, etc.). Aunque este no sea el problema por el que has buscado la ayuda de un terapeuta, otro de los beneficios de ir a terapia es que tu tratamiento repercutirá para bien en tus relaciones con los demás porque, al sentirte mejor contigo mismx, mejorará tu relación con el mundo.

Te conocerás mejor

Como ya decía más arriba, si quieres conocerte mejor y así poder manejarte con más habilidad en el día a día y ante posibles conflictos emocionales, relacionales, etc.

Te empoderarás frente a la vida y sus avatares

Otro de los beneficios de ir a terapia es que, al conocerte mejor, aprender ciertas herramientas para gestionar tus emociones y eliminar algunas creencias limitantes, te empoderarás frente a muchas situaciones vitales que irás encontrando a lo largo de tu vida.

Te ayudará a vivir más en armonía (contigo mismx y tu entorno)

Alcanzar una verdadera armonía con nosotros mismos, con nuestros semejantes y con el mundo es algo que bastante difícil de conseguir si no contamos con ayuda externa como la de un terapeuta. Este es otra de las ventajas de acudir a terapia.

Beneficios de Terapia con Alma

Además de los beneficios propios de la terapia, la Terapia con Alma aporta más beneficios que aquí paso a explicar. En el siguiente enlace te explico en qué consiste la Terapia con Alma, cómo la creé.

Mi experiencia propia y las experiencias verbalizadas de las personas que han realizado un proceso con terapia con alma, me confirman los beneficios troncales que esta terapia aporta:

  • Tomar conciencia de que, si uno cambia, todo cambia
  • Aprender a detectar cuando nos identificamos con aquello que no somos
  • Facilita el reencuentro con nosotros mismos, con nuestros aspectos más íntimos, aquellos que provocan asombro e incertidumbre, viaje y cambio.

El alma cobra real importancia, un aspecto sabio, sano y poderoso capaz de promover todo nuestro potencial independientemente de las circunstancias.

Vivir en presencia y aceptación VIVIRÁS Y DISFRUTARÁS DEL PRESENTE

Hay que otorgar especial interés al estado de presencia, es decir, si aprendemos a estar presentes en lo que hacemos experimentaremos plenitud y estaremos en sintonía, conectaremos con nuestro cuerpo y escaparemos del repiqueteo mental.

Conexión interna

El estado de presencia nos conecta con lo esencial, con nuestro ser más profundo, con nuestra verdadera naturaleza.

Cambio del sistema de pensamiento

Tal y como he explicado más arriba, trabajar en el cambio de creencias es vital y nos ayuda a cambiar nuestro sistema de pensamiento.

Detectar desde que sistema de pensamiento actuamos nos ayuda a ver desde otro prisma nuestras creencias limitantes y por ende a cambiarlas.

Terapia con Alma te descubre como aquietar tu mente, los tipos de sistemas de pensamiento que hay y como aprender a trascenderlos

Soltar miedos y fluir

Al conectarnos con el fluir y la aceptación del momento presente, soltamos miedos, simplemente sabiendo que estamos en el camino, sin saber lo que va a pasar mañana.

Conclusión

Por último, no olvides que la terapia online también tiene sus propios beneficios, que te explico en ese artículo.

En este post te he enumerado las señales y razones que te pueden indicar que sería bueno que buscases el apoyo de un profesional. Has visto que la terapia no está indicada únicamente para personas con un trastorno, sino que hay situaciones y épocas en la vida de todos nosotros en los que nos vendría bien buscar un poco de ayuda, porque los beneficios de ir a terapia no son pocos.

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