¡Quiero encontrar un Buen Psicoterapeuta!

Cómo encontrar un buen terapeuta

Cómo encontrar un Buen Psicoterapeuta

Encontrar un buen psicoterapeuta, el que mejor se adapte a lo que tú necesitas, puede resultar mucho más fácil de lo que puedas pensar en principio. Es normal que tengas algunas dudas, pero estos profesionales están preparados para resolverlas. Aunque podemos pensar que nadie te asesorará mejor que ellos mismos, es importante llegar a un primer contacto con algunas ideas claras. Igualmente, un buen psicoterapeuta te derivará a otro tipo de profesional siempre que vea que lo que necesitas es distinto a lo que él o ella trata, o no es su especialidad.

En este artículo voy a darte una serie de recomendaciones para encontrar un buen psicoterapeuta, uno que se adapte a lo que tú estás necesitando en este momento, porque

Encontrar un buen psicoterapeuta es el primer paso para tu mejora

Para muchas personas, encontrar un buen psicoterapeuta puede resultar complicado. Puede ser que no haya demasiadas opciones entre las que elegir en el área en que vives, puede ser que no estés “conectando” con los psicoterapeutas a los que has acudido, o tal vez desconoces el tipo de terapia o especialidad más adecuado para tus necesidades. ¿O quizá el problema es que no estás muy segura de si necesitas acudir a terapia? En ese artículo te doy algunas pistas.

¿Podrá ayudarme la psicoterapia?

Según un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, algunas formas de psicoterapia pueden, por ejemplo, reducir la depresión, ansiedad y síntomas relacionados como dolor, fatiga y náuseas que tienen los pacientes. Las investigaciones respaldan cada vez más la idea de que la salud emocional y física están estrechamente vinculadas y que la psicoterapia puede mejorar la salud general de una persona.

Igualmente, existen pruebas convincentes de que la mayoría de las personas que asisten a varias sesiones de psicoterapia están mucho mejor que las personas que tienen dificultades emocionales y no se tratan. Un estudio importante demostró que el 50% de las personas en terapia mejoraban notablemente después de ocho sesiones (aproximadamente 2 meses), mientras que el 75% mejoraban hacia el final del sexto mes.

¿Cómo busco un psicoterapeuta bueno para mí?

Un buen psicoterapeuta te puede ayudar a desarrollar habilidades y confianza en ti mismo para poder gestionar tu salud emocional y psíquica para el resto de tu vida, así que estarás de acuerdo conmigo en que encontrar un buen psicoterapeuta, o el adecuado, es importante, y por eso merece la pena hacerlo sin prisas y concienzudamente.

Sea lo que sea lo que buscas, la psicoterapia es una herramienta clave para tu mejora. Saber cómo elegir un buen profesional también. Así que vamos a ver esas recomendaciones, que enumero en orden:

encontrar psicoterapeuta para mí

Determina cuál es realmente tu objetivo

Quizá esto te suene un poco “empresarial”, pero identificar QUÉ ES LO QUE QUIERES Y NECESITAS es la clave para encontrar un buen psicoterapeuta que se adapte a tus necesidades.

Determinar qué es lo que esperas de tu psicoterapia es lo primero que te tienes que plantear. Posiblemente te interesará una psicoterapia que atienda una cuestión o una serie de cuestiones en particular, lo que a ti te preocupa o que quieres resolver. Identificar esas “cuestiones” puede ayudarte a empezar a reducir las opciones. Aquí hay unas cuantas de esas cuestiones, problemáticas o preocupaciones que te pueden dar ideas. Lo que buscas es lograr…:

  • Gestionar mejor el estrés, la ansiedad
  • Eliminar fobias
  • Eliminar miedos (no es lo mismo), salir de tu zona de confort
  • Superar un duelo
  • Mejorar la comunicación
  • Solucionar cuestiones o crisis existenciales, encontrar objetivos, encontrar el sentido, etc.
  • Superar cambios (trabajo, divorcios, etc.)
  • Conocerte mejor (autoconocimiento)
  • Resolver temas de relaciones: familiares, de pareja, laborales, sexuales, bullying, mobbing, …
  • Aumentar autoestima, aumentar confianza en ti mismo
  • Mejorar tu bienestar emocional en general, alcanzar mayor armonía
  • Lograr conciliación laboral
  • Superar una depresión
  • Eliminar hábitos
  • Eliminar adicciones
  • Eliminar trastornos: trastorno de la personalidad, bipolar, obsesivo-compulsivo (TOC), estrés post-traumático (TEPT), etc.
  • Resolver traumas
  • Tratar casos de violencia machista, vicaria, de género, etc.
  • Cambiar modelos, patrones mentales (sistema de pensamiento, sistema de creencias)
  • Resolver temas de nutrición (Emociones y Sobrepeso, anorexia, bulimia…)
  • Gestionar tu desarrollo, crecimiento personal…
  • Etc.

Una vez tengas claro lo que necesitas de la psicoterapia, lo que quieres lograr, trata de determinar la gravedad de la cuestión o cuestiones que deseas abordar.

Querer sentirse mejor es la mayor prueba de amor que una persona puede tener consigo misma

Determina la gravedad de la cuestión a abordar con la psicoterapia

Cuando acudes a un psicoterapeuta sin haber identificado bien lo que quieres abordar, él o ella te pueden decir si son los más adecuados o no para tu problema. Pero si llevas esa parte ya hecha, tienes más probabilidades de “acertar”. Por esto también es importante que tengas al menos una idea de la gravedad de que lo que quieres tratar.

No es lo mismo acudir a terapia con vistas a mejorar tu bienestar, tu desarrollo personal, conocerte mejor o superar una crisis existencial, que hacerlo para modificar tus patrones de pensamiento, superar un duelo, eliminar adicciones o superar traumas. Todos los anteriores tienen un grado de gravedad diferente y, por lo tanto, deben ser tratados por diferentes tipos de psicoterapia y de psicoterapeutas.

Muchos profesionales se especializan en una o varias de las anteriores (no recomiendo personas que dicen ser especialistas en todo y en todas las terapias. Más info en la última sección de este post “Qué evitar”). Ahora ya tendrás una mejor idea de a qué psicoterapeuta, especializado en qué, acudir, y buscarlo acorde a esos parámetros.

Si no estás muy segura del grado de gravedad de lo que tú requieres, no te preocupes. Igualmente, cualquier profesional que se precie, te ayudará a determinarlo y te aconsejará en consecuencia.

Gravedad de las cuestiones

Aun así, de todos los supuestos que he enumerado en el punto anterior, te puedo indicar más o menos su grado de gravedad, de menor a mayor.

Si crees que tu problema es alguno de los enumerados hacia el final (mayor gravedad) de la siguiente lista, te recomendaría encarecidamente que, lo primero, visites a tu médico de familia; y después, que encuentres un psicólogo especializado en tu dolencia.

Otra recomendación importantísima es que no dejes los problemas que hoy parecen insignificantes, aparcados en algún sitio de tu subconsciente. Muchos malestares leves que nos aquejan pero que decidimos no tratar por parecernos “una fase” o “una tontería”, pueden terminar enquistándose y desarrollar problemas más graves con el tiempo. Por ejemplo, un aparente problema leve de autoestima puede esconder o terminar desarrollando graves problemas, hasta la depresión.

  • Desarrollo, crecimiento personal, identificar objetivos…
  • Mejorar tu bienestar emocional en general, alcanzar mayor armonía
  • Conocerte mejor (autoconocimiento)
  • Mejorar la comunicación
  • Cuestiones o crisis existenciales, encontrar objetivos, encontrar el sentido, etc.
  • Conciliación laboral
  • Cambiar modelos, patrones mentales (sistema de pensamiento, sistema de creencias)
  • Aumentar autoestima, aumentar confianza en ti mismo
  • Superar cambios (trabajo, divorcios, etc.)
  • Temas de relaciones: familiares, de pareja, laborales, sexuales, bullying, mobbing, …
  • Superar un duelo
  • Eliminar miedos, salir de tu zona de confort
  • Eliminar hábitos
  • Gestionar mejor el estrés, la ansiedad (depende del tipo y grado de estrés y de ansiedad. Si es grave, acude a un psicólogo especializado).

A partir de aquí, te recomiendo acudir a un psicólogo psicoterapeuta especializado:

  • Resolver traumas
  • Temas de nutrición
  • Eliminar fobias (no es lo mismo que miedos)
  • Superar una depresión
  • Eliminar adicciones
  • Casos de violencia machista, vicaria, de género, etc.
  • Trastornos: trastorno de la personalidad, bipolar, obsesivo-compulsivo (TOC), estrés post-traumático (TEPT), etc.

Decide la Modalidad: Terapia Online, Presencial, Mixta, Grupal

Antes de nada, puntualizar que, tanto la terapia individual como la de grupo se pueden realizar online, y cada vez es más habitual, sobre todo después de la pandemia. No obstante, en la terapia de grupo, lo más habitual es que se realice presencialmente, pues uno de sus puntos fuertes es SENTIR el apoyo del grupo. Otra aclaración importante, por si hay dudas, es que la terapia online es igual de eficaz que la terapia presencial.

Aclarado lo anterior, lo siguiente que deberías plantearte es la MODALIDAD de psicoterapia a la que preferirías acudir.

Al tratar de encontrar un buen psicoterapeuta, también has de tener en cuenta en cuál de las modalidades crees que te sentirás mejor, más cómoda y segura, con más facilidad para expresarte, etc. Hay muchas características inherentes a cada modalidad de psicoterapia que debes tener en cuenta a la hora de elegir:

  • la cercanía física del terapeuta o psicólogo, verle cara a cara;
  • la conveniencia y facilidad de la terapia online, conectarte desde la comodidad de un entorno conocido y sin perder tiempo en los desplazamientos;
  • sentirse apoyado en un grupo con problemáticas similares;
  • la posibilidad de mezclar sesiones online y presenciales …

En el siguiente artículo te explico cuáles son las ventajas de acudir a terapia online, entre las cuales se encuentra la ventaja de poder contar con psicoterapeutas especializados en cualquier lugar del mundo, sin tener que moverte de casa, del despacho o de la oficina.

Recalcar que hay muchos profesionales que “se han pasado” a la terapia online a raíz de la pandemia, como explico en ese artículo. También hay muchos que hacen terapia mixta.

En cuanto a la terapia de grupo, dependiendo del tipo de problema que te está llevando a buscar terapia, es posible que haya grupos cerca de ti, o grupos de terapia online. Hay dolencias que se enfrentan mejor cuando existe el apoyo de un grupo, y otras que van mejor de forma individual. Igualmente, también la propia persona que va a acudir a terapia, tiene sus preferencias.

¿Cuestión de género?

Casi todas las personas tienen una idea instintiva del género con el que preferirían trabajar cuando se trata de elegir terapeuta. No hay una elección correcta o incorrecta, pero sí puede ser importante pensar con qué género nos gustaría tratar nuestros problemas, ¿no crees? Trata de identificarlo.

Hacer una primera selección de psicoterapeutas

Ojo, que digo “primera selección”. No definitiva.

Ahora ya has identificado conscientemente:

  • La o las cuestiones que quieres tratar y solucionar
  • La gravedad de las mismas
  • La modalidad que desearías
  • El género de tu terapeuta

Ya puedes hacer una primera selección. ¿Cómo? Busca en tus alrededores, a tu círculo de relaciones, y en internet.

Encuentra Terapeuta cerca de ti

Si prefieres un profesional cercano para poder acudir presencialmente, mi primera opción sería darme una vuelta por el barrio o acudir a mi centro de salud, farmacias, incluso al cole de los niños, etc. A veces hay tablones de anuncios y tal vez algún psicoterapeuta ha dejado sus datos, le conocen, …

¿Ya has preguntado a tu círculo si conocen un buen psicoterapeuta?

Entendería que no lo hayas hecho, aunque no lo comparta. En el siglo XXI, y todavía hay demasiados mitos sobre la idea de ir a terapia, cuando en realidad, querer sentirse mejor es la mayor prueba de amor que una persona puede tener consigo misma. Cuando se te cae un empaste o te duele la muela del juicio, ¿no vas al dentista? Cuando te duele el estómago, tienes gripe, o migrañas ¿no vas al médico? Entonces, ¿por qué cuando tenemos un malestar emocional sostenido en el tiempo, pretendemos que desaparezca por sí solo?

En fin, yo te animaría a que preguntases a tus amigos, familia, conocidos, compañeros de trabajo, si conocen o si saben cómo encontrar un buen psicoterapeuta. Tal vez piensas que tú eres la única persona de tu círculo que ha pensado en acudir a terapia y no es así.

Haz una búsqueda online de Terapeutas especializados

Por supuesto, la opción de Google es la que más información te va a facilitar. Además, puedes buscar un buen psicoterapeuta, no solo por el problema que te afecta a ti en concreto, sino por localidad (Bilbao, o la ciudad donde residas, incluso el barrio), por modalidad (terapia online, presencial, de grupo…) y por tipo de terapia***, si es que tienes alguna ya en mente.

Por ejemplo, imagina que finalmente decides que lo que quieres es terapia online y que tu problema está relacionado con la autoestima y con eliminar (lo que yo llamo “soltar”) miedos. Te sientes algo bajo de autoestima y notas que has desarrollado algunos miedos que no tienen mucho sentido, como extrema timidez en reuniones sociales, o en la intimidad, … Además, conoces un poco ciertas terapias, como el psicoanálisis y la terapia cognitivo – conductual, por lo que, en principio, quieres alguna de estas dos.

Bueno, pues así es más o menos como tendrías que hacer tu búsqueda en Google:

“Terapia online para autoestima cognitivo – conductual” o

“Terapia cognitivo – conductual online para eliminar miedos”

O sustituye “terapia online” por “terapeuta online”

De los resultados que te aparezcan, haz una criba de los que veas que son sitios web que realmente no ofrecen servicios concretos. Suelen ser solo webs que reúnen listas de profesionales y escriben sobre psicología o terapia. Yo “me tiraría” por webs que sí ofrezcan el servicio específico que requieres.

En el siguiente post te doy más detalles sobre cómo encontrar y elegir un buen terapeuta online siguiendo unos simples pero importantes pasos.

*** Con tipos de terapia me refiero a la cognitivo – conductual, psicoanálisis, psicodrama, terapia breve, Gestalt… hay docenas. Pero CUIDADO, hay también terapias alternativas y pseudoterapias. Estas últimas menos aconsejables por no estar avaladas por el Ministerio de Salud y algunas incluso por considerarse potencialmente peligrosas.

¿Te interesa ese terapeuta desde otros puntos de vista?

Este es un punto a tener en cuenta dentro de la búsqueda y filtrado del profesional.

Me refiero a que, aunque supuestamente todo psicólogo y psicoterapeuta habrá sido formado para adquirir o mejorar sus habilidades de comprensión, compasión y empatía, no harás “clic” con todos ellos. Un cierto grado de “conexión” con la persona que te va a tratar ayuda muchísimo. Mucha gente requiere terapeutas que “pillen” al instante su dolor o su preocupación y esto les ayuda a abrirse más durante la terapia, especialmente personas que pertenecen a minorías, grupos tradicionalmente oprimidos, etc.

Por ejemplo, habrá gays que prefieran un psicoterapeuta sensibilizado con temas LGBT, y gays a quienes eso les dé igual; mujeres que prefieran una mujer sensibilizada desde el punto de vista de la sororidad, o feminista; otras personas que prefieran que se tengan en cuenta sus creencias religiosas, etc.

En conclusión, haz una primera criba o filtrado (sea tu lista de psicoterapeutas presenciales u online) y quédate con una selección más o menos cerrada de 3 o 4 psicoterapeutas a los que consultar.

Habla con los psicoterapeutas potenciales

Hayas elegido terapia online, presencial, mixta o en grupo, hombre o mujer, etc., solicita una consulta, que debería ser gratuita, pues se trata de que el terapeuta asesore si es el más idóneo para ayudarte. Cuando hables con ellos, asegúrate de hacer las preguntas adecuadas, como:

  • Cuál o cuáles son sus especialidades: “¿Cuáles son sus áreas de práctica particular, por ejemplo, trabajar con niños y familias, con adolescentes…?”.
  • Qué tipo de terapia practica y desde qué enfoque (hay terapias, como la humanista, que cuenta con varios enfoques. Por ejemplo, el psicodrama se considera que parte del marco de la terapia humanista, pero su enfoque fue ideado casi desde cero por Jacob Levy Moreno). “¿Qué tipos de terapia utiliza? ¿Se ha comprobado su eficacia para combatir mi tipo de problema?”
  • Qué experiencia tiene en problemáticas similares a la tuya (le explicas primero, claro. Por ej.: “Me siento (ansioso, tenso, deprimido, etc.) y tengo problemas (con mi trabajo, mi matrimonio, la alimentación, el sueño, etc.). ¿Qué experiencia tiene ayudando a personas con este tipo de problemas?”.
  • Experiencia y carrera profesional. “¿Cuántos años lleva como psicoterapeuta en esa problemática concreta?”.
  • La logística. Preguntar sobre la duración del proceso en general, duración y frecuencia de las sesiones, precios, si tiene paquetes de sesiones que tal vez resultan más económicos, etc.

Si has encontrado a esta persona en internet, navega por su sitio web y permanece atento a los testimonios. Si no los hay,  ….raro.

Según me dice la experiencia, suele ocurrir que, al navegar por el sitio web de un terapeuta potencial para ti, tendrías que notar alguna conexión emocional con él o ella. Es una sensación como de “me da la impresión de que esta persona va a poder ayudarme”. Si no sientes ese tipo de “conexión” con ningún profesional al que visites o sitio web, creo que sería mejor que siguieses buscando.

Por otro lado, recuerda que tu problema no se puede evaluar en dos minutos, ni tampoco sería aconsejable acordar un proceso de terapia sin haber hablado antes con la persona que te va a tratar (una consulta o sesión previa sin coste para ti). Si es lo que pretenden, huye.

Aquí puedes solicitar tu sesión o consulta gratuita conmigo si lo necesitas.

Pide o comprueba sus credenciales

Hay terapias que requieren tener el título específico de esa terapia, pero no el de Psicología, y se puede tener el título de Psicología, pero no el de psicoterapeuta. Lo que pasa es que cada vez es más común ver ambos términos intercambiados como si no hubiese diferencia, cuando sí la hay.

Según el tipo de terapia y cuestiones que quieras abordar, necesitarás unos u otros. Solicita al profesional que te diga qué credenciales tiene como psicoterapeuta, psicólogo, terapeuta, coach, fisioterapeuta, etc.

Determina el gasto

El siguiente paso es determinar cuánto te quieres gastar. Hay cosas, como sentirte mejor, que no tienen precio, pero también es verdad que cada cual sabe cómo está su economía y si se puede permitir más o menos. Eso sí, no te aconsejo que recurras a procesos de terapia gratis, vídeos, etc., porque no te solucionarán nada. También quiero prevenirte sobre sesiones de terapia demasiado baratas. Lo barato puede salir caro.

Si no te puedes permitir entre 50€ y 80€ por sesión, que es el rango de tarifas habitual en España, considera entonces la terapia de grupo, que suele ser algo más económica (25€ – 40€). Al evaluar tus opciones, ten en cuenta la duración de las sesiones. Parece más económico decir 60€ la hora que 80€ por hora y media, pero en realidad es al revés. La segunda opción es más económica. Igualmente, puede que el terapeuta que consultes tenga “paquetes” de sesiones, etc. Infórmate bien cuando os reunáis en esa consulta de información.

Entre las opciones que tengas sobre la mesa después de los puntos anteriores, evalúa los gastos, que pueden incluir desplazamientos en el caso de terapia presencial.

Por cierto, no es una idea descabellada comprobar si en algún seguro que tienes, pueda estar cubierto algún tipo de terapia.

elegir psicoterapeuta

No descartes probar varios terapeutas

Por último, recuerda esto: es posible que no “conectes” con el primer terapeuta que elijas, ni con el segundo.

Si pruebas un psicoterapeuta y no te convence por los motivos que sean, no sigas yendo a terapia con él o ella por compromiso ni por conveniencia (“jo, es que me viene muy bien que esté tan cerca…”). Incluso los propios profesionales admiten que trabajan mejor cuando ven que sus clientes o pacientes con ellos se sienten seguros, en confianza, a gusto y tranquilos.

Terapeuta y cliente trabajan juntos y esa compenetración es clave. Estamos hablando de tu salud, y siempre te irá mucho mejor con alguien con quien conectes, te sientas compenetrado y seguro, con quien te expresarás mucho más abiertamente.

No te desilusiones si no das con el profesional perfecto a la primera o a la segunda. Inténtalo de nuevo hasta que realmente encuentres el psicoterapeuta que se adapte a ti.

IMPORTANTE: En la última sección de este post hablo de las cosas que debes evitar y te indico algunas señales que te indican que no debes seguir con ese profesional.

¿Cómo sabré si la terapia está funcionando?

Igual que al principio te decía que lo primero es que determines qué es lo que quieres lograr con la terapia, es importante que hagas lo mismo, una vez ya hayas contratado a tu terapeuta: establecer objetivos claros. Si no tienes claro lo que quieres lograr, ¿cómo sabrás si lo has conseguido?

Es importante que sepas, y esto también te lo dirá el profesional, que ciertos objetivos requieren más tiempo que otros para lograrse. Juntos debéis concretar en qué punto esperáis empezar a ver avances y cambios (conducta, emociones, pensamiento).

Si ponemos como ejemplo una persona que está tratando de superar sentimientos de desesperanza asociados con la depresión o controlar un temor que afecta su vida diaria, un buen signo es empezar a sentir una sensación de alivio e incluso de esperanza. En esta persona, esto es, posiblemente, un signo positivo que indica que está empezando a explorar sus pensamientos y conducta y, por tanto, una señal de que la terapia está funcionando.

Por lo demás, es muy difícil concretar sobre qué progreso esperar para saber si la terapia está funcionando, debido a la diversidad de emociones durante la psicoterapia y a que cada problemática y cada persona es diferente. No obstante, te refiero a un post en que enumero una serie de señales que podrían indicarte si la terapia está funcionando.

Qué evitar

También es importante tener en cuenta actitudes o señales que no son apropiadas en un psicoterapeuta. Aquí te enumero algunas de ellas:

Terapeutas especialistas en todo

Sospecha de cualquier terapeuta que se diga especialista en todas las terapias. Siempre se especializan en alguna terapia concreta (Gestalt, psicoanálisis, terapia cognitivo – conductual, psicodrama, etc.) y también se suelen especializar en problemáticas específicas (ansiedad, depresión, estrés, duelo, cambio de creencias…). No es lo más habitual que traten todas (aprendiz de todo, maestro de nada, dice el refrán).

Los que dicen que te van a “curar”

Hay un señor catalán al que no quiero ni nombrar, y que dice ser terapeuta de terapias naturales, que asegura poder curar desde el cáncer hasta el covid. YouTube ha quitado todos sus vídeos de la red y la Fiscalía le está investigando desde hace tiempo. Seguro que sabes a quién me refiero.

La terapia no es nunca una solución rápida ni fácil y ningún terapeuta que se precie te dirá nunca que va a curarte. Un proceso de terapia puede ser muy complejo y los avances lentos y no lineales. Y es que la terapia a menudo consiste más en ayudar a gestionar la salud emocional o psíquica y sus síntomas, que en encontrar una “cura”.

Por ello, que un terapeuta alegue que te puede “curar” es, con toda seguridad, una exageración cuanto menos.

Atento a los límites

Un terapeuta es un profesional de la salud y así es como debe comportarse, profesionalmente.

Mientras que una sesión de terapia puede resultar reconfortante, un psicoterapeuta siempre ha de saber dónde está el límite que mantiene su relación con el cliente en el plano profesional. Jamás debe traspasar esa línea profesional, pretender ser tu amigo ni quedar contigo fuera de consulta, a menos que se trate de algún ejercicio que previamente haya discutido y acordado contigo. 

Hay algo que te chirría o te sientes ligeramente incómodo

Con un buen psicoterapeuta, siempre deberías sentirte respetado, seguro y comprendido. Durante su formación, debe haber desarrollado su empatía, su capacidad de escucha y la capacidad de evitar juicios de valor y emitir su parecer en vuestras conversaciones. Es decir, ha de ser totalmente imparcial respecto a tus problemas. No debe darte la razón ni quitártela. Para eso ya tienes a tus amigos y familia.

Si te sientes incómodo respecto a cualquiera de las anteriores actitudes, pon atención para ver si quizá es una persona con demasiados prejuicios, opiniones o consejos. Un buen psicoterapeuta no expresa prejuicios, ni aconseja ni te dice lo que tienes que hacer, cómo pensar o sentir. Lo que hace es desafiarte para que te enfrentes a tus verdades y para que puedas procesar algunas emociones complicadas, pero en todo ese proceso, siempre deberías sentirte cómodo y apoyado, no incómodo, molesto ni juzgado.

Si tienes una sensación visceral, hay algo que no te termina de convencer o te hace sentir ligeramente incómodo, es razón suficiente para detener el proceso y encontrar a otro psicoterapeuta. Si sientes que no puedes confiar en él o ella al cien por cien, tampoco serás capaz de abrirte y expresarte al cien por cien, y eso repercutirá en la eficacia y resultados de tu proceso.

CONCLUSIÓN

Es probable que encuentres psicoterapeutas que no son el encaje perfecto y tal vez no des en el clavo con el primero: aunque puede resultar algo desalentador, no te rindas.

Sí, encontrar al psicoterapeuta más conveniente puede llevar un tiempo, pero te aseguro que merece la pena el esfuerzo. Un proceso de terapia puede ser la inversión más importante que hagas en tu salud. Que se adapte a tus necesidades, con el que te sientes cómoda y segura… Encontrar un buen psicoterapeuta te aportará enormes beneficios que, además, te durarán toda la vida.

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